Mostrando entradas con la etiqueta BCE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta BCE. Mostrar todas las entradas
Europanico: El BCE interviene a la desesperada
Publicado por
RobotFX
on miércoles, 13 de julio de 2011
Ayer saltaron todas las alarmas en los mercados de deuda europeos, que hoy siguen en plena convulsión. ¿Dónde está la puerta de salida?
El BCE interviene a la desesperada en el mercado de deuda para evitar el colapso financiero de Italia y España. Por su parte la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, reconoció que ni el organismo que dirige ni la propia UE están preparados para un segundo rescate de Grecia.
Si la economía helena no puede recibir nueva asistencia, ¿qué pasará si Irlanda, Portugal o, incluso, España necesitan capital? Ésa fue la pregunta que rondó el mercado durante la apertura y los rumores se encargaron de dibujar un escenario tétrico para los intereses comunitarios y para el futuro de la moneda única.
En el mercado de deuda, la sangría disparó las primas de riesgo de los periféricos hasta niveles históricos. En el caso de España, el bono a diez años se elevó hasta el 6,29% durante los primeros instantes de la sesión, lo que llevó la prima de riesgo –diferencial respecto a Alemania– hasta los 374 puntos básicos (un 3,74%), su máximo histórico intradía.
Con este panorama, marcado por una casi total ausencia de compradores de bonos que derivó en el encarecimiento puntual de la financiación de las economías más débiles, apareció el Banco Central Europeo (BCE). La institución salió al rescate de la economía comunitaria comprando deuda de los periféricos en el mercado secundario.
El movimiento del organismo que preside Jean Claude Trichet, una inyección de liquidez en toda regla, actuó una vez más como el bálsamo público que necesitaban los países más afectados por la crisis en la UE.
El interés de los bonos –que evoluciona a la inversa de la demanda– se relajó de forma casi inmediata, el «bund» germano se encareció y las principales plazas de la renta variable comunitaria volvieron a registrar órdenes de compra para mitigar los descensos matinales.
De ahí al cierre, los mercados respondieron, pero nada pudo evitar un cierre en negativo para la mayoría de plazas europeas. Milán y Lisboa, las más bajistas en la víspera, sí lograron despedir en números verdes la jornada gracias al BCE. En el resto, caídas de un 0,9% de media pese a que los bancos respiraron tras dos días de fuertes castigos.
En cualquier caso, los mercados siguen rotos y la intervención del BCE fue sólo un balón de oxígeno temporal. Los inversores piden más y los «hedge funds» campan a sus anchas por el secundario. El «torpedo» lanzado sobre los cimientos de la unión monetaria y económica del euro en estas primeras jornadas de julio ha hecho mucho daño, y las inyecciones de capital por parte del banco central también tienen su límite.
El BCE no ha publicado aún su exposición a la deuda de los periféricos, como tampoco lo han hecho los bancos alemanes, y probablemente no lo harán aunque la situación se calme. Ya no es un problema de las pequeñas economías de la zona euro, el ingreso de Italia y el reenganche de España lo han convertido en un conflicto global.
Ésa es la realidad que las autoridades tienen que asumir. Sin hechos, los mercados lo tienen muy fácil para seguir castigando la deuda de los periféricos. Hay mucho dinero y la financiación de muchas economías en juego.
Fuente:
¿Qué pasa con España si quiebra Grecia?
Publicado por
RobotFX
on lunes, 20 de junio de 2011
Etiquetas:
BCE,
crisis europea,
Crisis financiera,
deuda Grecia,
España
0
comentarios
Como en las películas de espadachines y malvados, los líderes europeos parecen tener querencia por luchar a brazo partido en el borde del acantilado o haciendo equilibrio sobre el torreón más alto del castillo. Con una sutil diferencia: en esta pelea, todo el mundo va de farol. Y todos saben que todos van de farol.
La decisión del Eurogrupo puede interpretarse bien chantaje, bien como órdago: si no haces lo que yo digo, nos hundimos juntos. La estrategia de Sanson, como se denomina en teoría de juegos. Lo malo es que en Grecia los ánimos no están muy por la labor de aceptar más condiciones. Al fin y al cabo, si la política de los países miembros se decide en Bruselas, no sería malo que esta atribución se definiese legalmente. Y que afectase a todos los países miembros.
En todo caso, ¿cuáles son los efectos para España? A corto plazo, malos. Y pueden ser peores. De momento, de aquí al 3 de julio se pierden dos semanas clave en un mal momento. La salida a Bolsa de Bankia es una operación crítica para la banca patria; si no logra salir al mercado, el sector va a verse más penalizado y va a tener menos acceso al mercado. Una prima de riesgo a 270 puntos hace que esta operación sea aún más difícil de digerir para inversores extranjeros. Menos crédito del extranjero a la banca española es menos crédito para empresas y familias, es menos crecimiento y menos empleo.
Con todo, la situación puede ir a peor si los parlamentarios griegos recusan a Papandréu en la moción de confianza de esta semana o si votan en contra del enésimo y draconiano plan de austeridad el día 30. En estas condiciones, y si el Eurogrupo cumple su palabra de no soltar 12.000 millones en julio, Grecia no tendría dinero para pagar su deuda y, técnicamente, entraría en impago.
Desde el primer día los gigantescos rescates de Grecia, Portugal e Irlanda se han planteado para que los acreedores privados no pierdan dinero, supeditando a este objetivo cualquier consideración política, económica o moral. Si después de varios centenares de miles de millones de euros el resultado es una quiebra desordenada, el fracaso será total.
Es la situación que todo el mundo quiere evitar. Incluso Angela Merkel, que pese a liderar la oposición a rescatar a Grecia a cualquier precio, ha comparado a este país con Lehman Brothers. Una idea muy repetida en los últimos tiempos, especialmente desde instituciones como el BCE. Para Grecia, el impago supondría la quiebra casi inmediata del sistema bancario, por la previsible huida de capitales, por el cierre de la financiación y por la imposibilidad de apelación al BCE. Pero no irían mucho mejor las cosas en el resto de la periferia. Si el mercado interpreta que si Grecia, tras el rescate, puede quebrar a corto plazo (y puede hacerlo), ¿por qué no Irlanda o Portugal? ¿O España?
Es el tipo de profecía que, por el hecho de formularla, se vuelve verosímil. La experiencia dice que los mercados no acostumbran a medir sus reacciones en situaciones límite y, por eso, es probable un terremoto financiero de gran escala. Si mayor o menor que Lehman es imposible decir; Lehman vino casi por sorpresa y secó el mercado de pagarés a corto plazo en EE UU. Grecia no es tanta sorpresa (su CDS cotiza hoy tres veces más alto que Lehman el día antes de quebrar) y el principal impacto sería el impago de la deuda pública y bancaria griega.
Ahora bien, el contagio a otras economías del euro, especialmente a la española, podría multiplicar este impacto inicial de la crisis griega. Y, aunque Grecia tuviese para el mundo menos impacto que Lehman (algo que estaría por ver), para España el golpe sería igual o mayor ¿Hasta el punto de tener que rescatar a España?
España necesita que le presten dinero del exterior porque importa más de lo que exporta. Mucho; 47.600 millones de euros cada año, casi 1.000 por semana. Y aunque equilibrase sus cuentas hay que refinanciar la deuda ya contraída. A corto plazo el Tesoro está financiado, y el BCE proporcionaría dinero para financiar la banca. Pero ningún país puede afrontar un cierre total de los mercados y la crisis actual obliga a no descartar ninguna hipótesis. Aunque España no tuviese que ser rescatada, la crisis griega sería un varapalo brutal a la presunta e invisible recuperación económica.
Es poco probable que Europa se la juegue hasta ese punto. Los actores políticos juegan de farol; griegos y alemanes saben que no pueden permitirse los costes de una quiebra, y deberían abrir la puerta a una solución consensuada.
Pero hay un hecho que cualquier jugador de póker conoce bien: si todo el mundo va de farol y todos saben que todos van de farol, pueden pasar dos cosas: que nadie apueste o que se suban las apuestas indefinidamente, para que el otro se retire antes.
El problema es que, a medida que se suben las apuestas, la probabilidad de que la partida acabe mal es mayor. Con una diferencia, en el póker hay uno que gana. Si quiebra Grecia, no gana nadie.
Fuente: N.Rodrigo (Cinco Días)
Crisis griega. Peligro de contagio a Italia, Belgica y España
Publicado por
RobotFX
Etiquetas:
BCE,
crisis europea,
Crisis financiera,
crisis monetaria,
deuda Grecia,
Juncker
0
comentarios
Juncker avisa de que una posible quiebra de Grecia se contagiaría a España, Italia y Bélgica.
El primer ministro luxemburgués y presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, ha avisado este sábado de que forzar a los bancos privados a participar en el segundo rescate de Grecia como pretendía Alemania sería considerado por parte de las agencias de 'rating' como una quiebra y se contagiaría a países como España, Italia o Bélgica.
"Estamos jugando con fuego", ha dicho Juncker en una entrevista al diario alemán Sueddeutsche Zeitung. "El contagio de la quiebra podría alcanzar a Portugal e Irlanda y después, debido al alto nivel de deuda, a Italia y Bélgica, incluso antes que a España", ha resaltado el presidente del Eurogrupo.
La canciller alemana, Angela Merkel, dio este viernes marcha atrás en sus pretensiones y aceptó que cualquier contribución del sector privado al segundo rescate griego sea totalmente voluntaria, en línea con lo defendido por el Banco Central Europeo (BCE), que también ha advertido del riesgo de contagio.
Juncker ha defendido además que Grecia no tenga que aportar fondos propios para poder recibir ayudas regionales de la UE. "No comprendo esta perversidad europea que pretende que, cuando se conceden a Grecia volúmenes financieros importantes en materia de política de cohesión y de política regional, sigamos insistiendo en la obligación de cofinanciar esos programas", ha dicho en una entrevista al diario belga La Libre Belgique.
"Deberíamos cambiar las reglas y no obligar a esto. Sería un balón de oxígeno para Grecia, que podría apoyarse en estas políticas para desarrollar sus infraestructuras y aumentar su potencial de crecimiento", ha dicho.
Fuente: (Cinco Dias)
Semana decisiva para Grecia y el EUR
Publicado por
RobotFX
on domingo, 19 de junio de 2011
Etiquetas:
BCE,
crisis europea,
Crisis financiera,
deuda Grecia,
EUR,
FMI,
Grecia
0
comentarios
Los ministros de Economía y Finanzas de la zona euro intentarán impulsar hoy y mañana el nuevo rescate financiero de Grecia, que pasará por acordar el desembolso del quinto tramo del actual programa.
La reunión de este domingo a las 17.00 GMT irá seguida de otra cita ya programada mañana (07.00 GMT) y el objetivo básico es alcanzar un acuerdo que permita entregar el quinto tramo de ayuda de la UE y el FMI a Grecia, oficialmente cifrado en 12.000 millones de euros, aunque otras fuentes elevan la cantidad hasta 18.000 millones.
Alemania ya ha conseguido que sus socios de la zona euro, incluida Francia, acepten la participación del sector financiero en el segundo rescate de Grecia, aunque el BCE ha impedido que esa aportación sea obligatoria.
El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schaüble, llega a Luxemburgo decidido a que el acuerdo sobre los próximos préstamos a Grecia (12.000 millones de euros a liberar antes de mediados de julio) incluya un mandato claro sobre la participación de los bonistas en el futuro rescate. Una contribución que Schaüble espera que sea "sustancial" y, sobre todo, "cuantificable".
Berlín ha renunciado a los fórceps para obtener esa contribución, pero el parto natural también resultará doloroso para los inversores. Los acuerdos voluntarios con los acreedores aspiran a obtener al menos una participación de unos 30.000 millones de euros en un segundo rescate valorado en torno a los 90.000 millones.
La fórmula para lograrlo sería un compromiso voluntario de los inversores para mantener su exposición en Grecia. "Hay antecedentes y mecanismos para conseguirlo", reconocen en Bruselas comunitarias. Al fin y al cabo, la alternativo para los inversores institucionales sería peor, porque se arriesgarían a una suspensión de pagos en Atenas que les dejaría sin cobrar.
Los acreedores internacionales, además, son sobre todo bancos europeos (franceses y alemanes, a la cabeza) que no están en condiciones de ignorar las sugerencias de sus respectivos gobiernos. Al fin y al cabo, siguen operando gracias a las garantías públicas (por valor de 3 billones de euros) concedidas por los Estados desde 2008. Y ya se sabe. Un favor con favor se paga.
Fuente: B. de Miguel (Cinco Dias)
Crisis de Grecia. Que viene el lobo
Publicado por
RobotFX
on miércoles, 15 de junio de 2011
Etiquetas:
BCE,
crisis europea,
deuda Grecia,
FMI,
quiebra
0
comentarios
El Banco Central Europeo advierte de que si Grecia no consigue pagar su deuda, podria producirse en Europa un efecto dominó, similar al que provocó la caida de Lehman Brothers y AIG.
La titánica pelea entre el Banco Central Europeo y los legisladores alemanes sobre la necesidad, o no, de reestructurar la deuda griega ha traído a colación el símil con la quiebra de Lehman Brothers. Lo han utilizado, además de un sinfín de economistas y bloggers, varios miembros del consejo de gobierno del BCE: Jürgen Stark, González Páramo y otros tantos han tirado de metáfora para ilustrar la oposición de la institución europea a la reestructuración de la deuda helena.
En la trinchera de enfrente, con Wolfgang Shauble a la cabeza, políticos del Norte de Europa defienden que quienes tienen deuda griega tienen que participar en el rescate. Postura impecable desde el punto de vista filosófico. Como lo era la oposición del Tesoro estadounidense, en aquellos fatídicos días de 2008, a poner dinero público para salvar a Lehman.
¿Está justificada la alarma del BCE? ¿O es el cuento del lobo? Una quiebra desordenada de Grecia, en la que el país deje de pagar sus deudas, sí sería un caso Lehman Brothers. En este caso, solo una inyección masiva de capital salvaría la banca griega de quebrar en unas pocas horas. Los bancos europeos sufrirían graves pérdidas en su cartera de activos helenos, tanto públicos (el resto de Europa tiene el 60% de la deuda pública griega) como de sus bancos. Los mercados, a su vez, castigarían a la banca europea, y además de desplomar las Bolsas, el mercado de papel comercial y el interbancario se hundirían. Como con Lehman Brothers.
Hoy por hoy, solo un fatal desacuerdo político llevaría a esta posibilidad. Sobre la mesa está la reestructuración. Este escenario, con todo, tampoco es muy halagüeño. En primer lugar, la reestructuración debería ser creíble, es decir, el mercado tendría que pensar que con ella se soluciona el problema heleno. Si es así, el efecto contagio no sería tal pero, en un entorno hipersensibilizado como el actual, convencer a los inversores que detrás de Grecia no irán Irlanda, Portugal o incluso España no será tarea fácil. Además, en este caso, para que el plan sea creíble tiene que aliviar en mayor medida las finanzas helenas. Y para que eso suceda, o bien los contribuyentes ponen más dinero o bien las condiciones para los acreedores son más duras...
Pero ni aun en este caso la catástrofe estaría descartada. Hay varios aspectos fundamentales. Uno, el efecto contable para los bancos que tienen deuda del Tesoro griego en cartera. En función de cómo se contabilice la reestructuración, podrían soportar pérdidas que dañarían su delicada situación de capital. Las Bolsas pagarían cara una nueva oleada de recapitalizaciones forzosas en Europa que multiplicaría por varias decenas de veces la necesidad de capital de las cajas españolas.
Pero el mayor riesgo está, quizá, en el mercado de CDS. Estos seguros contra impago se compran para que alguien, sea para protegerese, sea para especular, reciba dinero en caso de que el emisor de un determinado bono no pague. En este caso, Grecia. Si Grecia no paga, quien tiene CDS griego recibe dinero. Pero, ¿quién lo pone? En el extremadamente opaco mercado de CDS, no se sabe quién ha vendido la protección contra el impago heleno.
Después de la quiebra de Lehman, AIG tuvo que ser rescatada con un buen puñado de decenas de millones de euros para pagar los contratos de CDS que había vendido, tanto sobre Lehman como sobre otras entidades o activos financieros hundidos por la crisis.
En un memorándum de aquel terrible 2008, AIG informó que había vendido derivados por valor de 1,6 billones de euros. Si quebraba, las 1.500 instituciones financieras que compraron estos productos tendrían que valorarlos a cero. El potencial de la onda expansiva era equivalente a varias veces Lehman Brothers, gracias a las bondades de la innovación financiera. Al final el contribuyente puso dinero para salvar a AIG.
El sistema financiero puede verse en una tesitura similar. En cualquier caso, no necesariamente una reestructuración puede desencadenar que se activen los contratos de CDS. Como explica Credit Suisse en un reciente informe, si la reestructuración consiste en un canje voluntario (aunque con incentivos) de deuda antigua por nueva, no se desencadenarían los movimientos de CDS.
En cualquier caso, si como explica nuestro corresponsal Bernardo de Miguel Alemania consigue que la reestructuración sea obligatoria, sí se activarían los contratos de CDS.
La lucha política sigue en su apogeo, con mucho dinero, prestigio y poder en juego. Con las partes implicadas aplicando la llamada estrategia de Sansón (si no nos ponemos de acuerdo yo caigo, pero vosotros conmigo) y el tiempo agotándose. Si la UE y el BCE no se pone de acuerdo, el FMI deja de poner dinero para apoyar a Grecia, y Atenas quebraría. Aunque, vista la experiencia de los últimos dos años, Europa solo tiende a ponerse de acuerdo (y Merkel a recular) en el último minuto de la prórroga.
Fuente: N. Rodrigo (cinco dias)
La titánica pelea entre el Banco Central Europeo y los legisladores alemanes sobre la necesidad, o no, de reestructurar la deuda griega ha traído a colación el símil con la quiebra de Lehman Brothers. Lo han utilizado, además de un sinfín de economistas y bloggers, varios miembros del consejo de gobierno del BCE: Jürgen Stark, González Páramo y otros tantos han tirado de metáfora para ilustrar la oposición de la institución europea a la reestructuración de la deuda helena.
En la trinchera de enfrente, con Wolfgang Shauble a la cabeza, políticos del Norte de Europa defienden que quienes tienen deuda griega tienen que participar en el rescate. Postura impecable desde el punto de vista filosófico. Como lo era la oposición del Tesoro estadounidense, en aquellos fatídicos días de 2008, a poner dinero público para salvar a Lehman.
¿Está justificada la alarma del BCE? ¿O es el cuento del lobo? Una quiebra desordenada de Grecia, en la que el país deje de pagar sus deudas, sí sería un caso Lehman Brothers. En este caso, solo una inyección masiva de capital salvaría la banca griega de quebrar en unas pocas horas. Los bancos europeos sufrirían graves pérdidas en su cartera de activos helenos, tanto públicos (el resto de Europa tiene el 60% de la deuda pública griega) como de sus bancos. Los mercados, a su vez, castigarían a la banca europea, y además de desplomar las Bolsas, el mercado de papel comercial y el interbancario se hundirían. Como con Lehman Brothers.
Hoy por hoy, solo un fatal desacuerdo político llevaría a esta posibilidad. Sobre la mesa está la reestructuración. Este escenario, con todo, tampoco es muy halagüeño. En primer lugar, la reestructuración debería ser creíble, es decir, el mercado tendría que pensar que con ella se soluciona el problema heleno. Si es así, el efecto contagio no sería tal pero, en un entorno hipersensibilizado como el actual, convencer a los inversores que detrás de Grecia no irán Irlanda, Portugal o incluso España no será tarea fácil. Además, en este caso, para que el plan sea creíble tiene que aliviar en mayor medida las finanzas helenas. Y para que eso suceda, o bien los contribuyentes ponen más dinero o bien las condiciones para los acreedores son más duras...
Pero ni aun en este caso la catástrofe estaría descartada. Hay varios aspectos fundamentales. Uno, el efecto contable para los bancos que tienen deuda del Tesoro griego en cartera. En función de cómo se contabilice la reestructuración, podrían soportar pérdidas que dañarían su delicada situación de capital. Las Bolsas pagarían cara una nueva oleada de recapitalizaciones forzosas en Europa que multiplicaría por varias decenas de veces la necesidad de capital de las cajas españolas.
Pero el mayor riesgo está, quizá, en el mercado de CDS. Estos seguros contra impago se compran para que alguien, sea para protegerese, sea para especular, reciba dinero en caso de que el emisor de un determinado bono no pague. En este caso, Grecia. Si Grecia no paga, quien tiene CDS griego recibe dinero. Pero, ¿quién lo pone? En el extremadamente opaco mercado de CDS, no se sabe quién ha vendido la protección contra el impago heleno.
Después de la quiebra de Lehman, AIG tuvo que ser rescatada con un buen puñado de decenas de millones de euros para pagar los contratos de CDS que había vendido, tanto sobre Lehman como sobre otras entidades o activos financieros hundidos por la crisis.
En un memorándum de aquel terrible 2008, AIG informó que había vendido derivados por valor de 1,6 billones de euros. Si quebraba, las 1.500 instituciones financieras que compraron estos productos tendrían que valorarlos a cero. El potencial de la onda expansiva era equivalente a varias veces Lehman Brothers, gracias a las bondades de la innovación financiera. Al final el contribuyente puso dinero para salvar a AIG.
El sistema financiero puede verse en una tesitura similar. En cualquier caso, no necesariamente una reestructuración puede desencadenar que se activen los contratos de CDS. Como explica Credit Suisse en un reciente informe, si la reestructuración consiste en un canje voluntario (aunque con incentivos) de deuda antigua por nueva, no se desencadenarían los movimientos de CDS.
En cualquier caso, si como explica nuestro corresponsal Bernardo de Miguel Alemania consigue que la reestructuración sea obligatoria, sí se activarían los contratos de CDS.
La lucha política sigue en su apogeo, con mucho dinero, prestigio y poder en juego. Con las partes implicadas aplicando la llamada estrategia de Sansón (si no nos ponemos de acuerdo yo caigo, pero vosotros conmigo) y el tiempo agotándose. Si la UE y el BCE no se pone de acuerdo, el FMI deja de poner dinero para apoyar a Grecia, y Atenas quebraría. Aunque, vista la experiencia de los últimos dos años, Europa solo tiende a ponerse de acuerdo (y Merkel a recular) en el último minuto de la prórroga.
Fuente: N. Rodrigo (cinco dias)
Grecia solamente tiene liquidez para dos meses
Publicado por
RobotFX
on martes, 24 de mayo de 2011
A no ser que la troika apruebe un nuevo plan de ayuda en su reunión del 30 de Mayo, Grecia solamente tiene liquidez para dos meses. Nada grave si no fuera porque el principal afectado por una hipotética quiebra de dicho país es el Banco Central Europeo, que ha aceptado durante los últimos meses todo tipo de colaterales y garantías de baja calificación (o incluso sin calificar) por parte de los bancos griegos, portugueses, irlandeses y españoles… Un escenario de partida que abre la puerta a una reacción en cadena en caso de quiebra y reestructuración.
Las consecuencias de una reestructuración de la deuda griega en este momento son de tal magnitud que los socios europeos no tienen otra alternativa que proveer un nuevo rescate y retrasar una solución más duradera al problema griego:
1. Todos los bancos griegos pasarían a ser insolventes y serían inmediatamente nacionalizados, estableciendo limitaciones a la retirada de depósitos, a modo de “corralito”.
2. Ante las protestas sociales y sensación de pánico entre la población, el Gobierno establecería el toque de queda e incluso la ley marcial en caso de protestas violentas.
3. El dracma sufriría una devaluación de hasta el 70% y un impago equivalente para todas las deudas denominadas en euros.
4. Los ciudadanos de Irlanda y Portugal colapsarían sus propios sistemas bancarios con la retirada masiva de depósitos ante el temor a una situación similar.
5. Las pérdidas sufridas por los bancos franceses y alemanes serían suficientes para hacerles incumplir los requerimientos de capital mínimo, necesitando rescates públicos.
6. Técnicamente el Banco Central Europeo, dada su elevada exposición a Grecia, pasaría a ser insolvente.
7. Francia y Alemania deberían recapitalizar el BCE o aprobar la impresión de moneda de manera masiva.
8. La situación creada representaría una auténtica carnicería para la banca española y amenazaría a su vez a la banca británica.
Ante dicha posibilidad, la decisión más conveniente para los intereses de la UE y del Euro pasa por llegar a un acuerdo para un segundo plan de rescate, por un importe que podría rondar los 60.000 millones de euros durante los próximos dos años. Este importe puede ser ahora cubierto por el EFSF (European Financial Stability Facility), fondo que recibió la aprobación de todos los países europeos en Marzo de este año, y no requiere de un nuevo acuerdo de ese rango. Conviene recordar que este fondo tiene la capacidad de comprar deuda griega en el mercado primario.
En definitiva, no hay solución definitiva y parece razonable adoptar la menos mala de las opciones, que pasa por realizar un nuevo rescate y retrasar la necesaria reestructuración de la deuda griega a un momento en el que el riesgo de contagio no sea tan alto. Estaremos pendientes de la reunión de la troika (FMI, BCE, Comisión Europea, 30 de Mayo) y el Consejo Europeo de Jefes de Estado (24 de Junio).
Fuente: (Dracon Partners)
Las consecuencias de una reestructuración de la deuda griega en este momento son de tal magnitud que los socios europeos no tienen otra alternativa que proveer un nuevo rescate y retrasar una solución más duradera al problema griego:
1. Todos los bancos griegos pasarían a ser insolventes y serían inmediatamente nacionalizados, estableciendo limitaciones a la retirada de depósitos, a modo de “corralito”.
2. Ante las protestas sociales y sensación de pánico entre la población, el Gobierno establecería el toque de queda e incluso la ley marcial en caso de protestas violentas.
3. El dracma sufriría una devaluación de hasta el 70% y un impago equivalente para todas las deudas denominadas en euros.
4. Los ciudadanos de Irlanda y Portugal colapsarían sus propios sistemas bancarios con la retirada masiva de depósitos ante el temor a una situación similar.
5. Las pérdidas sufridas por los bancos franceses y alemanes serían suficientes para hacerles incumplir los requerimientos de capital mínimo, necesitando rescates públicos.
6. Técnicamente el Banco Central Europeo, dada su elevada exposición a Grecia, pasaría a ser insolvente.
7. Francia y Alemania deberían recapitalizar el BCE o aprobar la impresión de moneda de manera masiva.
8. La situación creada representaría una auténtica carnicería para la banca española y amenazaría a su vez a la banca británica.
Ante dicha posibilidad, la decisión más conveniente para los intereses de la UE y del Euro pasa por llegar a un acuerdo para un segundo plan de rescate, por un importe que podría rondar los 60.000 millones de euros durante los próximos dos años. Este importe puede ser ahora cubierto por el EFSF (European Financial Stability Facility), fondo que recibió la aprobación de todos los países europeos en Marzo de este año, y no requiere de un nuevo acuerdo de ese rango. Conviene recordar que este fondo tiene la capacidad de comprar deuda griega en el mercado primario.
En definitiva, no hay solución definitiva y parece razonable adoptar la menos mala de las opciones, que pasa por realizar un nuevo rescate y retrasar la necesaria reestructuración de la deuda griega a un momento en el que el riesgo de contagio no sea tan alto. Estaremos pendientes de la reunión de la troika (FMI, BCE, Comisión Europea, 30 de Mayo) y el Consejo Europeo de Jefes de Estado (24 de Junio).
Fuente: (Dracon Partners)
El EUR baja mas de 800 pips en 10 dias
Publicado por
RobotFX
on domingo, 15 de mayo de 2011
Etiquetas:
bajada del euro,
BCE,
EUR,
rebote del dolar
0
comentarios
La moneda única logra poner freno a su descalabro. Aunque esta mañana la casi confirmación de Mario Draghi como próximo presidente del Banco Central Europeo no variaba la senda bajista en la que entró el euro desde la última reunión de tipos del BCE. Entonces la divisa comunitaria rozaba los 1,45 dólares.
El varapalo al mercado de commodities se ha acentuado con las renovadas dudas sobre una inminente solución a la delicada situación financiera (y social) de Grecia. Al comienzo de la semana el euro logró frenar su correctivo ante las informaciones de un segundo rescate al país heleno, por importe de unos 60.000 millones de euros.
Pero los requerimientos de un ajuste fiscal más severo al Gobierno griego han cobrado mayor protagonismo en las últimas horas que las negociaciones para hacer efectiva esta ayuda adicional al país heleno. La violencia en las protestas de ayer, a raíz de la huelga general, tampoco invitaba al optimismo.
Los operadores del mercado de divisas amplían sus recelos hacia el euro, a pesar de las mayores tensiones inflacionistas que augura el BCE. A media sesión amenazó incluso el nivel de los 1,41 (1,412), en sus cotas más bajas del último mes. Al cierre de los mercados europeos toma forma su remontada, hasta rozar otra vez los 1,42 dólares. El rebote se ha inicido después de los datos macro publicados en EEUU y tras la relativa tregua inflacionista por el petróleo que augura, desde la Reserva Federal, Charles Plosser, presidente de la Fed de Filadelfia.
La divisa comuntiaria logra al menos poner freno a su descenso frente a la libra británica. El 5% de inflación que prevé el Banco de Inglaterra disparó ayer más de un 1% a la libra, hasta alcanzar sus máximos desde marzo.
Fuentes: (Expansion.com; Imagen RobotFX)
Los ciudadanos no permitirian una segunda crisis financiera
Publicado por
RobotFX
on viernes, 13 de mayo de 2011
Etiquetas:
BCE,
colapso sistema financiero,
Crisis financiera,
fragilidad bancaria,
PIB,
Trichet
0
comentarios
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, dijo hoy que es "obligatorio" continuar implantando medidas en el sistema financiero porque "las democracias no estarían listas para afrontar una segunda crisis de esta naturaleza" y para asegurar el crecimiento.
En un encuentro sobre la reforma del sistema financiero español, organizado por Expansión, KPMG y el Centro Universitario de Estudios Financieros (CUNEF), el presidente del BCE indicó que "los ciudadanos no permitirían, por segunda vez, que los gobiernos destinaran un 27 % del PIB para evitar un nuevo colapso del sistema financiero".
Trichet no compartió la idea de algunos sectores que abogan por no acometer más reformas en el sistema financiero y señaló que "es clave" que las autoridades y el sector privado las hagan "con determinación inflexible".
De esta forma, precisó, se refuerza el sector bancario y se elimina la "excesiva fragilidad que ha presentado durante la crisis".
Fuente: (EFE)
